Las
actividades humanas están cambiando el clima del planeta que nos acoge. Es un
hecho que no podemos ignorar. A principios de noviembre 2014 se presentó en
Copenhague el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el
Cambio Climático (conocido como IPCC por sus siglas en inglés). El mensaje es
preocupante: “la influencia humana en el sistema climático es clara y va en
aumento. Si no se le pone freno, el cambio climático hará que aumente la
probabilidad de impactos graves, generalizados e irreversibles en las personas y
los ecosistemas”.
El
Informe de Síntesis (Synthesis Report) del IPCC culmina la evaluación
más actual y completa sobre el cambio climático del planeta. Durante los últimos
seis años, unos 800 científicos de 80 países han evaluado más de 30.000 informes
científicos y han recogido y organizado los principales resultados en cinco
volúmenes, que en total suman unas 5.000 páginas¹. Un impresionante esfuerzo de
coordinación para alcanzar el máximo conocimiento posible y con el rigor más
objetivo sobre el cambio climático, un tema que nos afecta a todos.
La
destrucción de los bosques es una de las fuentes principales de emisión de gases
de efecto invernadero. Se estima que durante los últimos 250 años (desde la
Revolución Industrial) la deforestación y otros cambios de uso del suelo han
sido responsables de la emisión acumulada de 180 gigatoneladas² (Gt) de carbono
a la atmósfera.
La
mayor parte de las emisiones de CO2 se producen por la quema de
combustibles fósiles (carbón y petróleo) en la industria y en los transportes.
En el mismo período de 250 años esa quema de combustibles fósiles, junto con la
fabricación de cemento, han liberado 375 Gt de carbono a la atmósfera. Conviene
recordar que el carbón, la principal fuente de energía durante la Revolución
Industrial, es un producto de los bosques antiguos que dominaban el planeta
durante el Carbonífero (hace 300-350 millones de años), que secuestraron el
carbono de la atmósfera y lo almacenaron en esa forma de alto contenido
energético.
Los
bosques actuales tienen un papel crucial en la captación de CO2 y su
fijación en forma de biomasa, y de compuestos orgánicos en el suelo forestal.
Los ecosistemas terrestres han removido de la atmósfera unas 160 Gt de carbono
durante los últimos 250 años.
La
importancia de los bosques en la mitigación del cambio climático fue reconocida
durante la Cumbre del Clima que tuvo lugar en Nueva York el pasado mes de
septiembre, organizada por las Naciones Unidas.
Declaración
de Nueva York sobre los Bosques
Por
iniciativa de Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU, en la Cumbre del Clima
se firmó la Declaración de Nueva York sobre los Bosques, que a continuación se
transcribe.
Los bosques son esenciales para nuestro futuro. Más de
1,6 millones de personas dependen de ellos para obtener alimentos, agua,
combustible, medicinas y para sus formas de vida y sus culturas tradicionales.
En los bosques se halla aproximadamente un 80% de la biodiversidad terrestre y
desempeñan un papel vital en la protección del clima mediante la captura
de carbono de forma natural. Sin embargo, cada año un promedio de 13
millones de hectáreas de bosques desaparecen, a menudo con efectos devastadores
sobre las comunidades y los pueblos indígenas. La destrucción de los bosques
naturales para la producción de materias primas (como soja, aceite de palma,
carne y papel) es responsable de aproximadamente la mitad de la deforestación
mundial. Por otra parte, la infraestructura, la expansión urbana, la obtención
de energía, la minería y la recolección de leña también contribuyen en mayor o
menor grado a la pérdida forestal.
Compartimos la visión de reducir, detener y revertir la
pérdida de bosques a nivel global, mientras que al mismo tiempo se mejore la
seguridad alimentaria para todos. La reducción de las emisiones de gases
de efecto invernadero derivadas de la deforestación y el aumento del secuestro
de carbono con la restauración forestal serán extremadamente importantes para
limitar el calentamiento global en solo 2°C. De hecho, los bosques representan
una de las soluciones mayores y más efectivas económicamente de las que están
disponibles hoy en día para frenar el cambio climático. Las acciones
para conservar, gestionar de forma sostenible y restaurar los bosques pueden
contribuir al crecimiento económico, a la reducción de la pobreza, al estado de
derecho, a la seguridad alimentaria, a la resistencia climática y a la
conservación de la biodiversidad. Estas acciones también pueden ayudar a
asegurar que se respeten los derechos de los pueblos indígenas dependientes de
los bosques, así como a fomentar su participación y la de las comunidades
locales en la toma de decisiones.
Con nuestros diversos mandatos, capacidades y
circunstancias, colectivamente nos comprometemos a hacer lo que nos corresponde
para lograr los resultados que se mencionan a continuación. Actuaremos en una
alianza colectiva, asegurando además que haya incentivos económicos fuertes y a
largo plazo que sean proporcionales con el tamaño del desafío.
• Reducir la tasa de pérdida de bosques naturales a nivel
mundial, por lo menos a la mitad para el año 2020, y hacer esfuerzos para
detener totalmente la pérdida de bosques naturales para el año 2030.
• Apoyar y ayudar a cumplir el objetivo del sector privado de eliminar la deforestación causada por la explotación de productos agrícolas, tales como el aceite de palma, la soja, el papel y los productos de carne vacuna, a más tardar para el año 2020, reconociendo que muchas empresas tienen metas aún más ambiciosas. • Reducir significativamente la deforestación derivada de los otros sectores de la economía para el año 2020. • Apoyar las alternativas a la deforestación impulsada por las necesidades básicas (tales como la agricultura de subsistencia y la dependencia de la leña para energía), de manera que alivien la pobreza y promuevan el desarrollo sostenible y equitativo.
• Restaurar 150 millones de hectáreas de tierras
degradadas y de tierras forestales para el año 2020 y aumentar
significativamente la tasa de restauración a nivel mundial a partir de entonces,
restaurando al menos otras 200 millones de hectáreas para el año
2030.
• Incluir objetivos ambiciosos y cuantitativos de conservación y restauración forestal para el año 2030 en el marco del desarrollo global post-2015, como parte de los nuevos objetivos internacionales de desarrollo sostenible. • Acordar en el año 2015 la reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y de la degradación de los bosques como parte de un acuerdo climático global post-2020, de conformidad con las normas acordadas a nivel internacional y en consonancia con el objetivo de no superar el calentamiento en 2°C. • Proporcionar apoyo para el desarrollo y la implementación de estrategias para reducir las emisiones forestales. • Premiar a los países y jurisdicciones que tomen medidas para reducir las emisiones forestales, especialmente a través de políticas públicas para aumentar los pagos por la reducción de emisiones verificadas, y en el abastecimiento de materias primas para el sector privado. • Fortalecer la gobernanza forestal, la transparencia y el estado de derecho, al mismo tiempo que se empodera a las comunidades locales y se reconocen los derechos de los pueblos indígenas, especialmente los relativos a sus tierras y recursos.
El logro de estos resultados podría reducir las emisiones
entre 4,5 y 8,8 gigatoneladas de carbono por año para el 2030. Al trabajar en
colaboración, podemos lograr estos objetivos y trazar un nuevo rumbo hacia la
conservación, la restauración y la gestión adecuada de los bosques para el
beneficio de todos. Invitamos a otros a unirse a nosotros en el compromiso de un
mundo donde las personas y los bosques crezcan juntos.
Quién
apoya y quién se abstiene en la Declaración
La
declaración no supone un compromiso legal de los firmantes pero es un
posicionamiento público con vistas a la decisiva Conferencia de París en
diciembre 2015 (la llamada COP 21, es decir la Vigésima Primera Conferencia de
las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio
Climático).
Representantes
de 32 países firmaron la Declaración: Estados Unidos de América, Canadá, Unión
Europea (además del representante europeo apoyaron la declaración algunos países
importantes como Alemania, Francia, Reino Unido, Dinamarca, Holanda y Noruega);
entre los países latinoamericanos firmaron México, Chile, Colombia, Perú y
República Dominicana; de los firmantes de Asia destacan Japón, Corea del Sur,
Indonesia, Filipinas y Vietnam; y de África Kenia, República del Congo y
Etiopía.
Entre
los grandes ausentes están los emergentes BRICS, Brasil, Rusia, India, China y
Sudáfrica; tampoco firmaron algunos países americanos importantes (además de
Brasil) como Argentina o Venezuela; otros ausentes destacados fueron Australia y
Nueva Zelanda, y los países del sur de Europa – España, Portugal, Italia y
Grecia –.
Por
otra parte, firmaron los representantes de 20 gobiernos regionales; tres
regiones de Brasil (Acre, Amapa y Amazonas) compensaron la ausencia del gobierno
central. El gobierno de Cataluña compensó la ausencia de España (aunque
estuviera representada por la Unión Europea). Cinco gobiernos regionales de
México y cinco de Perú confirmaron el compromiso de sus respectivos países.
Es
muy relevante que la Declaración estuviera firmada por 40 empresas
multinacionales que se abastecen de materias primas cuya obtención pueda estar
relacionada con la destrucción de bosques. Algunas tan conocidas como Danone,
Kellogg´s, McDonalds, Nestlé, Unilever, L´Oreal, Yves Rocher y Johnson &
Johnson.
Por
último, también firmaron 65 Organizaciones de la Sociedad Civil (CSO, de las
siglas en inglés), incluyendo 16 agrupaciones de Pueblos Indígenas y conocidas
organizaciones conservacionistas como la International Union for
Conservation of Nature (IUCN) y la World Wildlife Fund (WWF).
La
Declaración lleva asociada una Agenda de Acción (voluntaria) que sirve de guía a
gobiernos, empresas y organizaciones para cumplir los objetivos. Por ejemplo,
las CSOs pueden "educar al público a través de campañas de concienciación para
promover el consumo y la producción sostenible". Específicamente, limitando el
consumo de productos asociados con la deforestación y favoreciendo a las
empresas que adopten la política de cero-deforestación.
Otro
futuro es posible
Sabemos
con bastante certeza cómo está cambiando el clima y tenemos herramientas para
predecir lo que puede pasar en el futuro próximo. En el Informe del IPCC se
plantean opciones para que los impactos del cambio climático permanezcan en un
nivel controlable. Incluyen medidas de mitigación o políticas
para reducir la concentración de gases invernaderos en la atmósfera y aumentar
los sumideros de carbono, combinadas con iniciativas y medidas de
adaptación para reducir la vulnerabilidad de los sistemas
humanos y naturales a los efectos del cambio climático.
Mediante
políticas de desarrollo sostenible que combinen medidas de adaptación y
mitigación se conseguirá reducir el impacto del cambio climático (siguiendo
trayectorias resilientes al clima) y alcanzar las situaciones de menor riesgo
dentro de los futuros posibles (ver esquema del IPCC).
Esquema de la situación actual del planeta y las
diferentes trayectorias que resultan de una secuencia de decisiones colectivas,
hacia los futuros posibles con mayor o menor riesgo (IPCC, 2014a,
pág.88).
Ese
cambio debe ser colectivo y universal. Es necesaria una acción coordinada de
todos los países para cambiar a una economía global de cero-emisión de carbono.
Hace unos días, Xi Jinping ponía fecha por primera vez (aunque lejana, 2030)
para comenzar a reducir las emisiones de gases con efecto invernadero en China,
el primer país emisor de CO2. Un primer paso que despierta cierto
optimismo con vista a las negociaciones de París 2015.
Los
árboles son nuestros aliados, siempre lo han sido. Actuando de manera invisible
remueven constantemente el dióxido de carbono de la atmósfera y lo convierten en
hermosas formas vivientes de hojas, troncos y raíces. Construyamos entre todos
ese utópico "mundo donde las personas y los bosques crezcan juntos", como
propone la Declaración de la ONU.
_______________________________________________
¹
El Quinto Informe de Evaluación del IPCC consta de cinco volúmenes que están
disponibles en la web del IPCC:
• IPCC (2013). Climate Change 2013: The Physical Science Basis. Contribution of Working Group I to the Fifth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change. Cambridge University Press, Cambridge, RU, 1535 págs. (Resumen en español). • IPCC (2014a). Climate Change 2014: Impacts, Adaptation, and Vulnerability. Part A: Global and Sectoral Aspects. Contribution of Working Group II to the Fifth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change. Cambridge University Press, Cambridge, RU, 1132 págs. • IPCC (2014b). Climate Change 2014: Impacts, Adaptation, and Vulnerability. Part B: Regional Aspects. Contribution of Working Group II to the Fifth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change. Cambridge University Press, Cambridge, RU, 688 págs. (Resumen en español de las dos partes). • IPCC (2014c). Working Group III. Mitigation of climate change. WGIII Assessment Report 5. Final Draft, 2108 págs. (Documento sin publicar; Resumen en inglés). • IPCC (2014d). Climate Change 2014 Synthesis Report. Longer Report. Adopted 1 November 2014, 116 págs. (Documento sin publicar; Resumen en inglés).
²
Una gigatonelada (Gt) de carbono es igual a mil millones de toneladas o
siguiendo el Sistema Universal, igual a un petagramo (Pg), es decir mil billones
de gramos.
Escrito
por Teo, jueves 20 de noviembre de 2014.
|
jueves, 20 de noviembre de 2014
Cambio climático y bosques by Teo
miércoles, 19 de noviembre de 2014
Molina recibirá el reconocimiento de Campeón de la Tierra por su labor en el descubrimiento científico que condujo a la restauración de la capa de ozono – un hallazgo que ha evitado que millones de personas en el mundo desarrollen cáncer de piel.
El ganador del Premio Nobel de Química Mario Molina fue anunciado este martes como ganador del máximo galardón ambiental de las Naciones Unidas, el premio Campeones de la Tierra.
Molina recibirá el reconocimiento de Campeón de la Tierra por su labor en el descubrimiento científico que condujo a la restauración de la capa de ozono – un hallazgo que ha evitado que millones de personas en el mundo desarrollen cáncer de piel.
Químico sobresaliente, Mario José Molina-Pasquel es el cuarto mexicano en convertirse en Campeón de la Tierra y es miembro del Consejo Asesor del Presidente Obama sobre Ciencia y Tecnología, así como asesor político de clima del Presidente Enrique Peña Nieto de México.
Mario Molina dijo, “Recibir este galardón junto a muchas otras personas que han dedicado su vida a la creación de un futuro sostenible es un verdadero honor. Como científico, me siento llamado a ser testigo de lo que se puede lograr cuando científicos y políticos trabajan con el propósito de un objetivo común, como ha sido el caso del Protocolo de Montreal”.
Leer más: http://ow.ly/Euzd4
viernes, 14 de noviembre de 2014
La ONU da premio a un Mexicano científico | Fernanda Familiar
La ONU da premio a un Mexicano científico | Fernanda Familiar
El Nobel de Química mexicano Mario Molina ganó el Premio Campeones de la Tierra, otorgado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en la categoría de Carrera de Liderazgo, esto, por sus estudios de la capa de ozono y encabezar uno de los mayores acuerdos mundiales sobre el clima.
Dicho galardón, lanzado en el año 2005, es el más importante sobre medio ambiente entregado por Naciones Unidas y reconoce a visionarios en los campos de la política, ciencia, empresa y acción civil, informó la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) en un comunicado.
viernes, 24 de octubre de 2014
DERRUMBE. Un cuento de temática ecológica. Ana María Manceda
DERRUMBE:
autor: ANA MARÍA MANCEDA. Este cuento obtuvo el 1º
PREMIO INTERNACIONAL EN NARRATIVA por edit. Artes y letras 2008
**********************************************************************
Una mirada literaria de un miedo latente, en los residentes y en el corazón del cerro, los derrumbes. De manera anticipada, el cuento Derrumbe de Ana María Manceda, presentía lo que finalmente ocurrió en nuestra realidad. Por ahora con la suerte de no contar con víctimas.
La reconocida escritora local Ana María Manceda escribió, en 2007, su cuento Derrumbe,
que de manera premonitoria los anunciaba en la ladera del Curruhuinca. El cuento obtuvo el 1º premio internacional en narrativa por edit. Artes y letras 2008. |
─Tome un mate y coma una torta frita, por ahí se le va esa
cara tan seria, usté es muy preocupada.
─¿Te
parece? ─ Y ella se rió.
Al devolverle el mate la miro, Blanca tiene la risa
más cristalina y sonora que he conocido.
Es como el sonido de las aguas del
bosque que caen en cascada. Es el paisaje de la infancia de Blanca ¿Tendrá que
ver? ¿Será mi
desarraigo, esos pedazos de pieles arrancados a la vida , la nube que produce
mi expresión preocupada?
─Tenés razón Blanca, las tortas están exquisitas, en
mi tierra son distintas, flaquitas, no usamos levadura, éstas son más
ricas. ¿Así que lo de la casa va viento en popa?
─¡Ajá! Va
bueno doña Eugenia, quería invitarla para el Domingo ¿Podrá ir?
─Sí por qué no, iré por la mañana debo regresar
temprano, luego me encierro a corregir los trabajos de mis alumnos, el lunes
los tengo que entregar.
Cuando terminó su rutina se despide. La veo
salir por el sendero hacia la calle. Contradicción. Me siento feliz de quedar
sola con Yuko, mi perro labrador, por otra parte siento su ausencia. Podíamos estar largos ratos sin hablar, cada una en sus quehaceres, por ahí yo emito alguna frase para provocar
su opinión y ella carga con esa lógica aplastante que no la da ningún libro.
Estoy bien, mañana arribará de nuevo, debe atender a sus hijos.
El espejo me devuelve la cara de una mujer
cuarentona y melancólica. Me excuso. Dejé todo. Familia, paisaje, olores,
historias. Todo quedó a dos mil kilómetros de distancia y a dos mil años de
ausencias. Llegué al sur, a la
Patagonia , tratando de
empezar una nueva vida, pero uno viaja con su mochila. Siempre. Del Atlántico
al Pacífico, tan solo me separa de sus playas la Cordillera de los
Andes, solo eso. De todas maneras siento sus vientos en este pueblo de bosques,
lagos y montañas. Y también las lluvias y la nieve.
Hora de clases. ─Profe,
Profe ¿ Cómo saco en el mapa los kilómetros de distancia con la regla? Me perdí.
─¡Mm! Prestá atención, fijate en la escala, si te
indica milímetros los pasamos a centímetros y más menos colocamos la regla
sobre los puntos que queremos investigar.
Según los centímetros sabremos la cantidad de
kilómetros ¿Estamos?
El trabajo nos había llevado dos
semanas. Era una investigación de las posibles consecuencias ambientales que
en nuestra región ocasionarían los ensayos nucleares en una de
las islas del Pacífico. Teniendo en
cuenta que ésta zona es sísmica y volcánica, cualquier presión de esa
envergadura sobre las placas tectónicas del continente que se expanden debajo
del océano podría producir deslizamientos y consecuencias graves. Las conclusiones de la investigación irían
adjuntas a una petición de suspender los ensayos nucleares al Gobierno y a la
embajada del país que produciría las
explosiones atómicas. Este tipo de trabajos les apasionaba a mis alumnos, se
sentían protagonistas y a mí me permitía
dictar la materia Geografía de una
manera dinámica a la vez de crear conciencia ecológica. ¿Nos responderían? Dictar clases en una escuela secundaria
estatal en estos pueblos alejados de la Capital era un placer. Arquitectura adaptada al
rigor climático, calefacción en todas las aulas. Concurren alumnos de clase
media, baja y media alta. Hace poco abrió un colegio privado, bueno,
semi-privado, ya que tienen subsidio del Estado. Hacia allí emigró una pequeña
población de alumnos de clase media alta y de los que quieren ser. Cuotas caras
y estima social. Así es. Pero se perdieron de realizar el trabajo ecológico,
hasta el momento solo lo hacemos en la escuela estatal. ¿Qué le importa a los
privados que la Placa
de Nazca se deslice debajo de la Sudamericana y provoque terremotos? ¿Lo sabrán?
Domingo. Salgo a las once de la mañana, es
otoño y la temperatura está bajo cero. Me dejo llevar por Yuko, tira fuerte de
la correa. El paisaje es una ceremonia de colores, el crujido de las hojas,
repito en mi mente, solo es una muerte transitoria, mi melancolía es una muerte
transitoria, debo vivir, vivir. A medida que voy subiendo las laderas veo el
pueblo, mezcla de edificios modernos y casas antiguas ¿Cómo las percibo? Sus chimeneas
emiten el humo de las costumbres heredadas de los viejos hogares. Lo moderno es tener calefacción a gas, pero
el olor a Ñire quemado invade una historia cálida de colonos; boers,
franceses, alemanes, ingleses, argentinos de provincias norteñas e indígenas, originarios dueños de estas
tierras. Olores, siempre olores atados a los recuerdos. Aquí no están los míos.
Abajo, no tan lejos, el lago, azul, verde, y el sol jugando a las escondidas
en los bosques. Hay troncos caídos,
admiro los líquenes que se adhieren como un tapiz a su corteza. Sé de la importancia de estos seres como
índices biológicos de la pureza del aire. Aire oxigenado. En las grandes
ciudades ya no se ven, excepto en las ramas muy altas de los árboles. A veces.
Estoy llegando, las casas del plan social se
ven casi terminadas, hay más, muchos más
troncos caídos, han desmontado la ladera para poder edificar. Los terrenos son
fiscales, la discusión está a que jurisdicción pertenecen, si a la provincia o
a Parques Nacionales. La gente necesita las viviendas pero es indudable que los
políticos necesitan los votos y no se detienen ante nada. Este desmonte va a
traer graves consecuencias.
Me recibe
la algarabía de los chicos. Risas, gritos, la oscuridad del lugar, el suelo
helado y la pobreza se desdibujan ante las caras coloradas.
─Señora
Eugenia ¿Se queda a comer?¿ Se queda hasta la tarde? Me pregunta Pedro, el
mayor de los hijos de Blanca. Lo acaricio, le doy la bolsa con los regalos. Se
acercan sus hermanos y otros chicos vecinos.
Dentro de
la casa, al lado de la cocina a leña charlamos con Blanca. Pedro y sus hermanos
entran y salen, desesperados por comer las golosinas antes del almuerzo. Se
escucha el ruido d las sierras eléctricas.
─¿ Siguen
desmontando Blanca?
─Y sí,
necesitamos espacio, además para tener
un poco de sol, esto es muy oscuro.
─No deja
de ser peligroso, los árboles fijan el suelo y equilibran el ciclo del agua. En
la época de lluvias se va a lavar ese suelo, pueden ocurrir desmoronamientos.
─¡Qué va! A nosotros no nos dijeron nada.
No opiné más. No tenía derecho. Estaba tan ilusionada
con su casa. Miré por la ventana, el cerro estaba ahí nomás, era un paredón de
rocas amenazantes, debían hacerles una contención. ¡Basta de preocupación! A
disfrutar con esta querida familia. Luego del guiso exquisito, el postre, la
caminata por la zona y la felicidad de los chicos, regresé a mi casa con un
Yuko agotado, igual que yo, nos acompañó
una caída violenta del sol tras los cerros y el frío que se adhiere
insobornable, imagino el horizonte y el dulce atardecer de la llanura, rojo
recuerdo. Llegamos, los hijos de Blanca son una cálida esperanza. Fue un día pleno.
Y la época de lluvias comenzó, alternadas con
fuertes nevadas. Reino de los turistas esquiadores. Pueblo de postal, hacia el
este, cerros boscosos con pistas de esquí. Hacia el oeste cerros boscosos,
oscuros, con humildes casas, en el centro el valle y la ciudad. Paisaje bello,
incoherencia social. Todo sucede bajo las mismas estrellas.
Comienzo de Primavera, se advierte la nueva
estación por los brotes de las plantas, aún sigue nevando. En esos días sopló
la felicidad en la casa, Pedro venía de forma asidua a hacer las tareas
mientras su madre terminaba la rutina diaria. Se entusiasmaba con mis libros,
de manera especial con los libros del cosmos. Le daba algunas explicaciones
sencillas del origen y evolución del universo. Blanca se ponía contenta, decía
que iba a sacar un científico del chico.
─Usté es tan cariñosa con los niños Doña, debería
tener su hombre, no es bueno que la mujer esté sola.
¡Hay
Blanca! Ella sí estaba sola, con tres niños que mantener. Quizás la equivocada
era yo, ella había logrado la eternidad, a pesar del abandono de la familia por
parte de su hombre.
A mediados de Octubre se armó revuelo en el colegio, nos habían llegado
respuestas del Congreso de la Nación y del país
involucrado en les ensayos nucleares. Por distintas leyes se había realizado el
“TRATADO DE PROHIBICIÓN COMPLETA DE LOS
ENSAYOS NUCLEARES en el CONGRESO DE COLOMBIA 2001” . Nos enviaron el
tratado y agradecimiento por nuestra participación. Por supuesto nuestro pedido
no fue determinante ya que hace años
venían tratando el tema en las Naciones Unidas
con resoluciones previas, pero para nosotros fue motivo de orgullo saber que estábamos en la buena senda de
estudio de la compleja temática ecológica.
Era una tarde agradable, el sol comenzaba a
entibiar la atmósfera y algunos pájaros se animaban a trinar recibiendo la luz
de primavera. Pedro tomando la merienda, su madre vendría a buscarlo más tarde,
debió quedarse en su casa pues los albañiles tenían que terminar la habitación
de los chicos. Una herida rompió el equilibrio, las sirenas de los bomberos
comenzaron a sonar alertando un incendio o un accidente. Intuición. Llamé a la
radio, pregunte qué sucedía. La primera reacción es la parálisis del cuerpo y
la mente. Derrumbe. Había ocurrido en el nuevo barrio de las casas sociales,
en las
laderas de los cerros que dan al Oeste. Cuando reaccioné tomé a Pedro, mi
cartera y pedí un taxi. El chófer no sabía más que lo comentado por la radio ¿Habría
heridos? Nos dejó en la zona baja. Ya estaban las ambulancias cargando gente en
camillas. Todo era un pandemónium. Tomados de las manos con Pedro subimos la
cuesta, de mi boca salían palabras estúpidas, para brindarle calma pero el
chico lloraba. Al llegar a la casa de Blanca vimos que estaba intacta pero las
casas vecinas tenían destruidas algunas partes. Había heridos, algunos muy
graves. Entre la multitud vimos a Blanca, comenzamos a gritar, nos vio y vino
hacia nosotros corriendo, a su lado los hermanos de Pedro, llorando. Nos
abrazamos, temblaba. Por seguridad no podíamos entrar, era posible que las
rocas caídas del paredón sin contención
hayan debilitado alguna estructura
de la construcción. A la hora del crepúsculo nos fuimos hacia mi casa.
Hasta que no estén seguros que no correrían peligro y hecha la contención de
las rocas, vivirían conmigo.
En ese tiempo descubrí que a pesar de mi
mochila y mis dos mil años de ausencias había encontrado una familia. El Doña
Eugenia de los chicos lo sentía cien veces por día, sonaba a música. Para fin de año, al momento de brindar tuve
una luz en mi terco cerebro. No era bueno que una mujer esté sola. Suspiré
feliz, Yuko, recostado, miraba alerta a los chicos, como esperando un ataque.
Blanca se ríe de sus pícaras ocurrencias y el hecho de estar compartiendo la
fiesta con sus hijos. Y yo, quizás aprenda
a aceptar esta nueva vida, aunque el parásito de la nostalgia esté muy cómodo
viviendo en mis entrañas.***
lunes, 6 de octubre de 2014
jueves, 2 de octubre de 2014
Las poblaciones de especies han descendido un 52% en las últimas cuatro décadas
Actualidad Ambiental
Las poblaciones de especies han descendido un 52% en las últimas cuatro décadas
1/10/2014
España
REDACCIÓN
WWF presentó ayer en todo el mundo
su Informe Planeta Vivo. La décima edición de este exhaustivo análisis
científico revela datos preocupantes como el descenso dramático de la
biodiversidad y un aumento notable del impacto de las actividades humanas.
De hecho, el informe demuestra que las poblaciones de especies han
sufrido un descenso del 52% en los últimos 40 años y que la Huella Ecológica ha
aumentado más del doble en el último medio siglo. En el caso de España, el
documento pone en evidencia que necesitaríamos 2,3 planetas para satisfacer
nuestras demandas si todos viviéramos como un ciudadano español
medio.
El informe, realizado en colaboración con la Red de la Huella Global, la Red de la Huella Hídrica y la Sociedad Zoológica de Londres, analiza la tendencia de más de 10.000 poblaciones de más de 3.000 especies, reflejada en el Índice Planeta Vivo (IPV). Este indicador del estado de la biodiversidad ha descendido globalmente más de la mitad en los últimos 40 años.
A su vez, la Huella Ecológica, el área que requiere la humanidad para satisfacer su demanda de recursos naturales, ha aumentado más del doble en los últimos 50 años. Sin embargo, la capacidad de la Tierra para producir recursos ha crecido a un ritmo menor. Este déficit ecológico está comprometiendo los ecosistemas y el bienestar y prosperidad de la humanidad.
Según datos de este análisis, las poblaciones de peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos han sufrido una caída del 52 por ciento desde 1970. Sin embargo, las especies de agua dulce son las que han sufrido un mayor descenso: el 76 por ciento, una media de casi el doble que las especies marinas y terrestres. La mayoría de estas pérdidas han tenido lugar en las regiones tropicales, con América Latina encabezando está dramática caída.
El documento muestra que el mayor desafío para la biodiversidad es la combinación de la pérdida y degradación del hábitat. Igualmente, la pesca y la caza son también amenazas significativas, al tiempo que el cambio climático está siendo cada vez más preocupante, con datos que aseguran que este problema es ya responsable de la extinción de especies.
Por otro lado, según el informe, las demandas de la humanidad sobre el planeta son un 50 por ciento mayores de lo que la naturaleza puede reponer cada año. Esto significa que, al ritmo actual, necesitaríamos 1,5 planetas para producir los recursos necesarios para soportar nuestra actual huella ecológica. Este panorama global significa, por ejemplo, que estamos cortando madera más rápido de lo que los árboles pueden producirla, extrayendo agua a mayor velocidad de lo que los acuíferos se pueden reponer, o emitiendo CO2 más rápido de lo que los océanos y los bosques pueden absorber.
Desvincular la relación entre huella y desarrollo es una prioridad global clave que aparece en el estudio. Mientras que los países de altos ingresos tienen una huella ecológica cinco veces superior a los de bajos ingresos, la investigación demuestra que es posible aumentar el nivel de vida al tiempo que se restringe el uso de recursos. Los diez países que tienen una mayor huella per cápita son: Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Dinamarca, Bélgica, Trinidad y Tobago, Singapur, EEUU, Bahréin y Suecia. España ocupa el lugar número 40 en esta clasificación. Si todo el mundo viviera como un ciudadano español medio, la humanidad necesitaría 2,3 planetas para satisfacer las demandas de recursos.
El informe se lanza apenas una semana después de la celebración de la Cumbre sobre el Clima de la ONU, donde muchos líderes mundiales anunciaron la necesidad de adoptar medidas contundentes contra el cambio climático. De ahí que las negociaciones sobre un acuerdo climático internacional sean una gran oportunidad para controlar estas tendencias. Cabe destacar que más de la mitad de la Huella Ecológica se debe a la emisión de CO2 a la atmósfera por el uso de combustibles fósiles.
El Informe Planeta Vivo 2014 sirve como plataforma para el diálogo, la toma de decisiones y la acción de los gobiernos, las empresas y la sociedad civil en un momento crítico para el Planeta. Pero, además, WWF ofrece soluciones: la perspectiva “Un Planeta”, que incluye estrategias para proteger el capital natural, producir de forma sostenible y consumir responsablemente, además de asegurar una gobernanza equitativa de los recursos y garantizar una reorientación de los flujos financieros hacia la sostenibilidad. También incluye casos de éxito que demuestran que la ruta hacia la sostenibilidad está en marcha, reduciendo la huella y la pérdida de biodiversidad, mientras se garantiza el desarrollo seguro y justo.
Juan Carlos del Olmo, Secretario General de WWF, declaró: "La naturaleza es un salvavidas para el ser humano y, a la vez, un trampolín hacia la prosperidad. Es importante destacar que todos estamos juntos en esto. Todos necesitamos alimentos, agua potable y aire limpio, en cualquier parte del mundo, independientemente de dónde vivamos. En un momento en que tantas personas viven en la pobreza, es esencial trabajar juntos para crear soluciones que funcionen para todos".
El informe, realizado en colaboración con la Red de la Huella Global, la Red de la Huella Hídrica y la Sociedad Zoológica de Londres, analiza la tendencia de más de 10.000 poblaciones de más de 3.000 especies, reflejada en el Índice Planeta Vivo (IPV). Este indicador del estado de la biodiversidad ha descendido globalmente más de la mitad en los últimos 40 años.
A su vez, la Huella Ecológica, el área que requiere la humanidad para satisfacer su demanda de recursos naturales, ha aumentado más del doble en los últimos 50 años. Sin embargo, la capacidad de la Tierra para producir recursos ha crecido a un ritmo menor. Este déficit ecológico está comprometiendo los ecosistemas y el bienestar y prosperidad de la humanidad.
Según datos de este análisis, las poblaciones de peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos han sufrido una caída del 52 por ciento desde 1970. Sin embargo, las especies de agua dulce son las que han sufrido un mayor descenso: el 76 por ciento, una media de casi el doble que las especies marinas y terrestres. La mayoría de estas pérdidas han tenido lugar en las regiones tropicales, con América Latina encabezando está dramática caída.
El documento muestra que el mayor desafío para la biodiversidad es la combinación de la pérdida y degradación del hábitat. Igualmente, la pesca y la caza son también amenazas significativas, al tiempo que el cambio climático está siendo cada vez más preocupante, con datos que aseguran que este problema es ya responsable de la extinción de especies.
Por otro lado, según el informe, las demandas de la humanidad sobre el planeta son un 50 por ciento mayores de lo que la naturaleza puede reponer cada año. Esto significa que, al ritmo actual, necesitaríamos 1,5 planetas para producir los recursos necesarios para soportar nuestra actual huella ecológica. Este panorama global significa, por ejemplo, que estamos cortando madera más rápido de lo que los árboles pueden producirla, extrayendo agua a mayor velocidad de lo que los acuíferos se pueden reponer, o emitiendo CO2 más rápido de lo que los océanos y los bosques pueden absorber.
Desvincular la relación entre huella y desarrollo es una prioridad global clave que aparece en el estudio. Mientras que los países de altos ingresos tienen una huella ecológica cinco veces superior a los de bajos ingresos, la investigación demuestra que es posible aumentar el nivel de vida al tiempo que se restringe el uso de recursos. Los diez países que tienen una mayor huella per cápita son: Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Dinamarca, Bélgica, Trinidad y Tobago, Singapur, EEUU, Bahréin y Suecia. España ocupa el lugar número 40 en esta clasificación. Si todo el mundo viviera como un ciudadano español medio, la humanidad necesitaría 2,3 planetas para satisfacer las demandas de recursos.
El informe se lanza apenas una semana después de la celebración de la Cumbre sobre el Clima de la ONU, donde muchos líderes mundiales anunciaron la necesidad de adoptar medidas contundentes contra el cambio climático. De ahí que las negociaciones sobre un acuerdo climático internacional sean una gran oportunidad para controlar estas tendencias. Cabe destacar que más de la mitad de la Huella Ecológica se debe a la emisión de CO2 a la atmósfera por el uso de combustibles fósiles.
El Informe Planeta Vivo 2014 sirve como plataforma para el diálogo, la toma de decisiones y la acción de los gobiernos, las empresas y la sociedad civil en un momento crítico para el Planeta. Pero, además, WWF ofrece soluciones: la perspectiva “Un Planeta”, que incluye estrategias para proteger el capital natural, producir de forma sostenible y consumir responsablemente, además de asegurar una gobernanza equitativa de los recursos y garantizar una reorientación de los flujos financieros hacia la sostenibilidad. También incluye casos de éxito que demuestran que la ruta hacia la sostenibilidad está en marcha, reduciendo la huella y la pérdida de biodiversidad, mientras se garantiza el desarrollo seguro y justo.
Juan Carlos del Olmo, Secretario General de WWF, declaró: "La naturaleza es un salvavidas para el ser humano y, a la vez, un trampolín hacia la prosperidad. Es importante destacar que todos estamos juntos en esto. Todos necesitamos alimentos, agua potable y aire limpio, en cualquier parte del mundo, independientemente de dónde vivamos. En un momento en que tantas personas viven en la pobreza, es esencial trabajar juntos para crear soluciones que funcionen para todos".
Fuente: http://www.wwf.es/
Etiquetas
WWF, especies, Planeta Vivo,
Noticias relacionadas, también pueden interesarte...
· La
Comisión Europea confirma a WWF la paralización del almacén subterráneo de Gas
Natural en Doñana
martes, 23 de septiembre de 2014
Grupo Mulli: Movilización mundial por el Clima.
![]() |
![]() |
Grupo Mulli:
Movilización mundial por el Clima. #PeoplesClimate
La misión de la marcha es transmitir el mensaje de frustración e ira hacia los líderes de todo el mundo debido a la falta de acción. http://people |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





