jueves, 22 de marzo de 2018

Katsuko Saruhashi, la investigadora de la lluvia radiactiva en los océanos

Katsuko Saruhashi, la investigadora de la lluvia radiactiva en los océanos

La científica japonesa fue una pionera humanista preocupada siempre del bienestar humano a través de sus descubrimientos y del desarrollo profesional de las mujeres

Katsuko Saruhashi
Katsuko Saruhashi durante una entrevista en Japón
Nada hacía presagiar cuando nació Katsuko, una niña muy esperada en su familia, que el contraste entre el significado del nombre elegido y su personalidad fuera tan abismal. Katsuko se traduce como “de mente fuerte o victoriosa” y la pequeña de la familia Saruhashi, mimada por sus padres y por su hermano, era todo lo contrario: tímida, introvertida y muy llorona.
Katsuko Saruhashi nació en Tokio (Japón) el 22 de marzo de 1920. Un día lluvioso, cuando estaba en la escuela primaria mirando cómo las gotas de lluviase deslizaban por la ventana, se preguntó qué causaba la lluvia. El recorrido vital de aquella niña tímida para obtener la respuesta la llevó a convertirse en la primera mujer en obtener un doctorado en Química por la Universidad de Tokio en 1957 y a ser reconocida como una persona que hizo honor a su nombre por su tesón y fortaleza.
Los padres de Saruhashi siempre insistieron en que las niñas debían recibir educación. Sin embargo, la vida en el campo que llevaron antes de mudarse a Tokio no cumplió esas expectativas educativas, así que alentaron a la joven a empezar a trabajar en una compañía de seguros al completar la educación secundaria. Saruhashi, por su parte, tenía la aspiración de seguir estudiando, así que se graduó en la Facultad de Ciencias para Mujeres (predecesora de la Universidad de Toho). Su decisión de seguir estudiando fue apoyada por su madre debido a la dura experiencia de la Segunda Guerra Mundial, que dejó demasiadas mujeres sin marido ni padre, y este aprendizaje le sirvió a la joven Katsuko para convencerse de que las mujeres deben acceder a conocimientos técnicos para poder tener independencia.nRead invented by Teads
Katsuko Saruhashi fue una exitosa geoquímica que trabajó durante 35 años en el Instituto de Investigación Meteorológica del Ministerio de Transporte de Japón -más tarde la Agencia Meteorológica de Japón-, que logró ser la primera mujer elegida como miembro del Consejo Científico de Japón y también la primera en recibir el Premio Miyake de geoquímica.
“Hay muchas mujeres que tienen la capacidad de convertirse en grandes científicas, me gustaría ver un día en que las mujeres puedan contribuir en ciencia y tecnología en una posición de igualdad a los hombres”
Tal vez por estos motivos, y por ser considerada una pionera de la cienciano solo en su país, Saruhashi también fue una gran promotora de las mujeres. Para contribuir al desarrollo de las mujeres en los estudios científicos fundó la Sociedad Científica de Mujeres Japonesas, que se convirtió en una plataforma de referencia para reunir, discutir y encontrar soluciones prácticas a los problemas con los que las mujeres se enfrentaban en sus trabajos de investigación diarios.
“Hay muchas mujeres que tienen la capacidad de convertirse en grandes científicas, me gustaría ver un día en que las mujeres puedan contribuir en ciencia y tecnología en una posición de igualdad a los hombres”, defendía en público Katsuko Saruhashi.
Pero Katsuko fue más allá en la contribución al reconocimiento del trabajo de las mujeres, y cuando se retiró del Instituto de Investigación Meteorológica fundó el Premio Saruhashi, un galardón anual para mujeres científicas japonesas que hacen contribuciones importantes a la ciencia y que continúa siendo uno de los premios académicos más prestigiosos.
Dos proyectos pioneros de investigación en la naturaleza le dieron a Saruhashi fama como geoquímica y la importancia de sus resultados fue reconocida tanto dentro de Japón como en el resto del mundo. El primero fue su estudio sobre sustancias de ácido carbónico en aguas naturales. Tras los ensayos nucleares en el atolón de Bikini en 1954, el Gobierno de Japón pidió al laboratorio geoquímico que analizara la radiactividad en el agua de mar y en el agua de lluvia, ya que un barco atunero de bandera japonesa estuvo expuesto a los ensayos y sus ocupantes terminaron enfermos.
“Trabajé duro... Me concentré completamente en aprender a hacer ciencia. Pero ése no fue un esfuerzo que hice como mujer para competir contra los hombres. Sabía que si trabajaba mucho podía descifrar lentamente los secretos de la naturaleza... era una alegría... la alegría que disfrutaba cada día investigando”
Saruhashi descubrió que después de un año y medio la radiactividad también alcanzó a Japón en el agua de mar y en 1955 publicó un artículo que incluía una tabla, más tarde llamada Tabla de Saruhashi, que permitía a los investigadores medir con precisión la concentración de ácido carbónico en el agua en función de la temperatura, el nivel de pH y la clorinidad. Esta tabla sirvió a los oceanógrafos de todo el mundo durante más de tres décadas, hasta que fue sustituida por aparatos electrónicos para hallar el resultado.
El segundo proyecto de investigación de Katsuko Saruhashi también comenzó en la década de 1950, después de las pruebas nucleares en el Pacífico, y fue su trabajo en la medición de radioisótopos artificiales en el agua de mar. Una serie de investigaciones que Saruhashi realizó con Miyake Yasuo, su mentor, demostró la utilidad de los radionucleidos para rastrear las corrientes oceánicas.
Este hallazgo abrió un nuevo camino en oceanografía y tuvo como resultado que Saruhashi fuera invitada en 1962 a la Institución Scripps de Oceanografía (SIO) en la Universidad de California. Un acto que sirvió para omparar las dos técnicas analíticas utilizadas por Japón y los Estados Unidos para determinar el efecto del cesio, uno de los metales con mayor peso y reactividad, en el agua de mar.
En 1964, los niveles de radiactividad demostraron que las aguas occidentales y orientales del océano Pacífico norte se habían mezclado completamente, y cinco años después los rastros de radiactividad se habían esparcido por todo el océano. En los años 70 y 80 la investigación se centró en el estudio de la lluvia ácida y sus efectos.
La persona más importante para la carrera profesional de Saruhashi fue Miyake Yasuo, su mentor en la resonancia magnética. Cuando Saruhashi estaba en la Facultad de Ciencias para Mujeres, Miyake permitió que Saruhashi usara las instalaciones del laboratorio del Instituto de Investigación Meteorológico durante las horas libres. Esto le facilitó a Saruhashi tener acceso a los equipos científicos que necesitaba para su tesis de graduación. Más tarde, cuando Saruhashi insistió en que no quería trabajar para la industria militar, Miyake nuevamente le ofreció un puesto en el ámbito de la resonancia magnética.
Esta decisión tuvo un impacto significativo a largo plazo en la vida de Saruhashi, ya que la mayoría de los trabajos en proyectos gubernamentales e industriales relacionados con la guerra resultó ser temporal, y muchas mujeres científicas que habían asumido estos puestos fueron desplazadas con la justificación de “ajustes de posguerra". Sin embargo, en la resonancia magnética, Miyake no toleró ningún tipo de discriminación y otorgó a hombres y mujeres científicos la misma responsabilidad, obligaciones, voz y visibilidad.
“Trabajé duro... Me concentré completamente en aprender a hacer ciencia. Pero ése no fue un esfuerzo que hice como mujer para competir contra los hombres. Sabía que si trabajaba mucho podía descifrar lentamente los secretos de la naturaleza... era una alegría... la alegría que disfrutaba cada día investigando”, aseguró Katsuko Saruhashi.
Para Saruhashi, que murió en su casa de Tokio el 29 de septiembre de 2007 a causa de una neumonía a los 87 años, el objetivo de la ciencia era “descubrir verdades científicas y desarrollarlas y utilizarlas para mejorar el bienestar humano”, porque siempre creyó firmemente que los científicos tenían responsabilidad social y que los valores sociales tenían que ser prioritarios en la investigación.
La ciencia de Katsuko Saruhashi abrazó “la atención y el cuidado de los vivos pero también el sufrimiento y la muerte de los seres humanos”, preocupándose por la contaminación que afectaba a la salud de la población y desarrollando la cooperación y no la competencia como método de trabajo en el ámbito científico.

MÁS INFORMACIÓN

martes, 20 de marzo de 2018

HOY, 13.15, COMENZÓ EL EQUINOCCIO DE OTOÑO EN NUESTRO HEMISFERIO SUR.-(DE EL DIARIO EL PAÍS. MADRID)

Madrid 20 MAR 2018 - 15:32 CET
HOY, 13.15, COMENZÓ EL EQUINOCCIO DE OTOÑO EN NUESTRO HEMISFERIO SUR.-

El verano ha terminado en la mitad sur del planeta. Este martes, a las 13.15 (hora de Argentina), entra oficialmente el otoño, mientras que en la otra mitad del planeta se da la bienvenida a la primavera. Con el cambio otoñal, las hojas de los árboles se tiñen de un color rojizo y poco a poco se van cayendo las hojas caducas.

El equinoccio —del latín aequinoctium, que significa noche igual— es el instante preciso en el que la duración del día y la noche prácticamente coinciden en cualquier punto de la Tierra. Durante el otoño, el día y la noche duran lo mismo pero, con el paso de los días, las horas de luz irán disminuyendo de forma paulatina.

Ver imagen en Twitter
Ver imagen en Twitter

OAC
@ObservatorioCBA
El otoño le roba un día al verano!!!!
Este año arranca el 20 de marzo  a las 13:15 hora local.

9:51 - 13 mar. 2018
39
27 personas están hablando de esto
Información y privacidad de Twitter Ads
El equinoccio es el momento del año en que el sol se sitúa en el plano del ecuador terrestre, donde alcanza el cenit. El paralelo de declinación del sol y el ecuador celeste coinciden ese día, lo que implica que la jornada diurna tenga igual duración que la noche, según el Observatorio Astronómico de Córdoba (Argentina). Este instante en el que el eje de la tierra es perpendicular a los rayos de sol solo ocurre dos veces al año: en marzo y en septiembre.

Las fechas de los equinoccios varían de año en año debido al modo en que la duración de la órbita de la Tierra alrededor del Sol (conocida como año trópico) encaja en la secuencia de años bisiestos del calendario. Durante el siglo XXI, el equinoccio de otoño puede darse a lo sumo en tres fechas distintas del calendario: los días 19, 20 y 21 de marzo. El inicio más temprano sucederá el año 2096, y el más tardío ocurrió en 2003, según datos del Centro Nacional de Información Geográfica de España. La duración del año calendario no coincide de manera exacta con el tiempo que tarda la Tierra en orbitar al sol.

El Servicio Meteorológico Nacional de Argentina prevé de marzo a mayo que en la mayor parte de Argentina sigan dominando condiciones secas, mientras que el exceso de lluvias quede restringido al noroeste argentino. En este mismo periodo se mantendrán también condiciones de temperatura más cálidas de lo normal sobre la mayor parte del territorio argentino.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Lo que sucedió antes del Big Bang, por fin revelado por Hawking

UNO DE LOS GRANDES ENIGMAS DE LA HUMANIDAD
Lo que sucedió antes del Big Bang, por fin revelado por Hawking

El prestigioso astrofísico parece haber dado con la clave del origen del Universo. Su explicación ha generado debate entre la comunidad científica


Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.
Nada. No hubo nada. Así resume sus argumentos el astrofísico más reputado del mundo, Stephen Hawking, a la hora de arrojar la que es su explicación definitiva sobre el origen del universo antes del origenpropiamente dicho, es decir, del Big Bang. La pregunta que ha atormentado a los físicos desde hace más de un siglo y que ha dado lugar a cientos de estudios y especulaciones parece que por fin tiene respuesta: Hawking no cree que el tiempo existiera antes del Big Bang.
Todo surge de las ecuaciones de Einstein para predecir el nacimiento del universo basadas en que toda la materia y la energía quedaron comprimidas en un punto extremadamente pequeño. Por ello, Hawking razona que debido a dichos cálculos no se puede explicar lo que sucedió antes de la expansión, el universo se materializó a partir de la nada, según recoge la revista científica 'Inverse'.
Si el tiempo surgió con el Big Bang, es absurdo preguntarse qué había antes de que el propio tiempo existiera
Hace unos 13.800 millones de años el Universo comenzó en un pequeño punto increíblemente denso y caliente que de repente explosionó y empezó a expandirse de una forma vertiginosa. Dicha expansión, por cierto, continúa hoy en día y a un ritmo mucho más rápido que entonces. Los átomos se formaron y generaron espirales de estrellas y galaxias, dando inicio a un proceso de expansión que todavía continúa en la actualidad. A este proceso se le conoce como Big Bang,una historia del nacimiento del espacio que la mayoría de los científicos aceptan de manera unánime.

El astrofísico Stephen Hawking. (Reuters)
El astrofísico Stephen Hawking. (Reuters)
De acuerdo con la Teoría de la Relatividad General de Einstein, el espacio y el tiempo forman juntos un tándem indivisible “que no es plano, sino que está curvado por la materia y la energía que hay en él”, como asegura el reputado astrofísico en el último capítulo de 'StarTalk',un programa de divulgación científica emitido en el canal 'National Geographic'. “No había nada antes del Big Bang”, sentenció Hawking ante el presentador del programa, Neil deGrasse Tyson. “En el enfoque euclidiano, la historia del universo en el tiempo imaginario es una superficie curva cuatridimensional como la superficie de la Tierra, pero con dos dimensiones más”, explicó.Fragmento del programa 'StarTalk'
Para entenderlo mejor, Hawking compara el continuo espacio-tiempo con una esfera. Por tanto, la superficie de una esfera no tiene principio ni fin, solo existe. “Uno puede considerar que el tiempo imaginario y real comienzan en el Polo Sur, que es un punto liso del espacio-tiempo donde se sostienen las leyes físicas normales. No hay nada al sur del Polo Sur, por lo que no hubo nada antes del Big Bang”, concluye Hawking.
Otra de las razones que sustenta la teoría de Hawking es la contradicción existente en esta simple frase: si el tiempo surgió con el Big Bang, es absurdo preguntarse qué había 'antes' de que el propio tiempo existiera. Algunos insisten en que si rebobinas el universo lo suficiente, el tiempo se detendrá de repente, como recogen en un artículo de 'New Scientist'.

La grandeza del cosmos. (iStock)
La grandeza del cosmos. (iStock)

Los tiempos pretéritos del mundo

Aunque Hawking tiene una confianza ciega en sus propuestas sobre el origen del firmamento, los científicos no han resuelto todavía con claridad lo que sucedió en los tiempos pretéritos del mundo. Otras teorías incluyen el modelo cíclico del 'Gran Rebote' ('Big Bounce' en inglés), es decir, el cosmos que conocemos surgió de un universo diferente colapsado. Esta idea sugiere que podríamos estar viviendo en el primero de todos los universos, pero es posible que también vivamos en el universo número dos mil millones (o cualquiera de una secuencia infinita de universos). Otra de las explicaciones es la del 'multiverso', en la que el tiempo no pudo haber comenzado con el Big Bang porque existió en otras formas en otros universos. Known Universe', por el Museo Americano de Historia Natural
En todo caso, hay muchos argumentos, tanto convincentes como absolutamente disparatados, como por ejemplo el de Patrick Johnson, un físico de la Universidad de Georgetown, quien teoriza sobre la ideade que 'Star Wars' pudo tener lugar antes del 'Big Bang'. Para hacerse una idea de la majestuosidad e inmensidad del cosmos y a duras penas vislumbrar el 'pequeño punto azul' del que hablaba el astrónomo Carl Sagan, merece la pena echar un vistazo al vídeo creado por el Museo Americano de Historia Natural (AMNH) que ilustra en unos pocos minutos todo el universo conocido de menor a mayor y viceversa.

jueves, 22 de febrero de 2018

Peligra un tercio de las lenguas que se hablan en el mundo

Peligra un tercio de las lenguas que se hablan en el mundo

En suma, son más de siete mil y perecen cuando las usan menos de mil personas; en el Día Internacional de la Lengua Materna, la Unesco hace un llamado a conservarlas

    sa
    sa
    sa
    21 de febrero de 2018  
    CIUDAD DE MÉXICO.- Cinco siglos atrás, el navegante Américo Vespucio supo que sus visiones no bastaban para que el Nuevo Mundo que lo asombraba en verdad existiera: además, debía nombrarlo. De otro modo, las impresiones de sus viajes se deslizarían como las aguas que surcaba, para perderse en el olvido. Su afán por nombrar fue el germen de la correspondencia con sus mecenas. Y sirvió al cartógrafo alemán Martin Waldseemüeller para rodear de agua la porción de tierra desconocida que surgía separada de Asia, en el primer planisferio que contiene a América, Universalis Cosmographia, de 1507.
    se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna, por la que cada destello de realidad recibe un nombre y comienza a existir. Proclamado por la Unesco, se conmemora ese don por organizar la información que recibimos del mundo. También, la facultad de la memoria para que una sola palabra arrastre la corriente de recuerdos que creíamos naufragados. Es sobre dos orillas, escribió Carlos Fuentes en La gran novela latinoamericana, que surge la lengua: la memoria y la imaginación; “su signo es la escritura, posterior a la oralidad de Colón y Vespucio”.
    Más de 7099 lenguas se hablan en el mundo. Un tercio de ellas están en peligro, con unos 1000 hablantes, según el Ethnologue Database 2017, perteneciente al Summer Institute of Linguistics, con sede en Dallas, Texas.
    “El ejercicio de valoración del diálogo es posible en el marco de la diversidad lingüística”, dice Beltrán Félix, especializado en lengua y literatura hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México. Esa diversidad se expresa en el hecho de que “el español nunca fue lengua oficial en México, sino de uso”. “Las lenguas nacionales son también las 69 de origen indígena que se hablan en el país, de once familias lingüísticas, con 364 variantes”, explica. México es un caso modelo, ajeno a las riñas lingüísticas por imponer o invalidar una lengua, como las que tensan las relaciones entre Catalunia y el resto de España. La ley general de derecho lingüístico de pueblos indígenas (2003) garantiza que los procesos judiciales se desarrollen en la lengua materna, en un país donde el maya es hablado por unas 860.000 personas y es la segunda lengua indígena entre las más habladas en el territorio, después del náhuatl.

    Las voces de la Argentina

    Más de 20 pueblos indígenas son hablantes de al menos 14 lenguas, lo que representa el 2,4% de la población nacional. La última Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas 2004-2005 detectó más de 600.000 descendientes “invisibilizados por la metáfora de ‘pueblos extinguidos’, como los comechingones, charrúas, huarpes y onas”, dice Cristina Messineo, doctora en Lingüística por la UBA e investigadora principal del Conicet.
    Es notable, dice, que el censo de población de 2010 registrara 955.032 indígenas. “No es que hayan crecido en número en tan poco tiempo, sino que se animaron a decir quiénes son, cuál es su identidad. La Argentina negó históricamente su matriz multiétnica, especialmente la vinculada con los pueblos indígenas”, dice la estudiosa de lenguas que se hablaban en el territorio argentino antes de los españoles.
    Que una lengua perezca “depende del prestigio que la sociedad le otorga: una lengua minorizada, cuyos hablantes son discriminados, está más sujeta al peligro de no ser transmitida a sus hijos”. En la reforma de la Constitución de 1994 (artículo 75) se reconoció la “preexistencia étnica de pueblos indígenas antes de la conformación del Estado”. Con la “disolución en 2007 del consejo educativo autónomo de los pueblos indígenas por el Ministerio de Educación, se violó el derecho que garantiza una educación intercultural”, alerta Messineo.
    Tres lenguas aborígenes son oficiales solo a nivel provincial: el toba, wichi y mocoví, en Chaco. Favorecer la supervivencia de lenguas originarias “es permitir que siga existiendo un modo de mirar el mundo”. Y cuenta: la palabra domiagay en toba significa “zumbador” y nombra al eucalipto. “Hay una época del año en que ese árbol zumba, por la abeja que lo elige para producir miel”, cuenta la investigadora, y se pregunta: si alguien de un pueblo originario es discriminado, “¿cómo hago luego para convencerlo de lo valioso que es que siga hablando su lengua?”.

    El español, en expansión

    Más de 572 millones de personas hablan español en el mundo: 477 millones son hablantes nativos, cinco millones más que hace un año. A mediados de siglo, los hispanohablantes serán 754 millones, publicó el Instituto Cervantes (IC) en su anuarioEl español en el mundo 2017. Es la segunda lengua materna por número de usuarios, únicamente superada por el chino mandarín (950 millones). El 7,8% de la población mundial habla español y ese porcentaje continuará hasta el año 2050, mientras desciende la proporción de hablantes de chino y de inglés, estima el IC.
    ¿Qué dice sobre nosotros la lengua que hablamos? ¿Qué revelan las fórmulas para acercarnos? Como el retórico “¿todo bien?”, de la Argentina, que no busca saber cómo está alguien y desconcierta a extranjeros. ¿Qué hay del “¡venga!”, de España, para expresar acuerdo? ¿Qué arrastrará el “mande”, en México, en lugar de “diga usted”? ¿Recordará las cicatrices de la conquista y el mito de Malinche, vendida como esclava e intérprete, obligada a someterse?
    ¿Existe, como dice Renzi en Respiración artificial, álter ego de Ricardo Piglia, ese paradigma de escribir bien que defendía Borges? ¿O la lengua se parece más a aquello que empleaba Roberto Arlt, atento a la mezcolanza de jergas y retazos de inmigración? ¿De qué hablan quienes defienden una lengua pura si la esencia misma de ella es el cambio?
    En Léxico familiar (1963), la obra más admirada de la italiana Natalia Ginzburg, la autora reconstruye el entorno del hogar familiar judío en tiempos de Mussolini. En su nota preliminar, admite que ese universo emocional fue rearmado con detalles de “pura, desnuda y declarada memoria”, y por ello escrito en “estado de absoluta libertad”. Su italiano alterna con el dialecto turinés del padre y el milanés de la madre, cuando quiere citarlos de forma fiel.
    Atrevernos a pronunciar las palabras que pretendíamos negar tal vez sea un acto de valentía con el que permitimos que estas cumplan su rol más esencial: sostener un tejido más franco para las relaciones humanas y nuestra propia identidad.

    En números

    En el mundo

    7099
    Son al menos las lenguas que se hablan en el mundo.
    • Un tercio de ellas se encuentra en peligro de extinción, con menos de 1000 hablantes.
    • Dos tercios de las lenguas provienen de África y Asia. El 86% de la población emplea lenguas de Asia o Europa
    FUENTE: Ethnologue Database 2017, perteneciente al Summer Institute of Linguistics, con sede en Dallas (Texas).

    En la Argentina

    • Más de 20 pueblos indígenas son hablantes de al menos 14 lenguas (2,4% del total de la población nacional).
    • Se agrupan en seis familias lingüísticas: toba, pilagá, mocoví (familia guaycurú); wichi, nivaclé, chorote (familia mataguaya); tapiete, ava-guaraní, mbya, guaraní (familia tupi-guaraní); quechua, tehuelche (familia Chon), y mapuche. Recientemente se agregaron las lenguas vilela, considerada extinta en los 60, y chaná (charrúa), oculta durante casi 200 años.
    FUENTE: Encuesta de Pueblos Indígenas (ECPI), INDEC

    En América

    • América del Norte
    Lenguas vivas: 256
    En extinción: 157
    • América Central
    Lenguas vivas: 326
    En extinción: 42
    • América del Sur
    Lenguas vivas: 456
    En extinción: 139
    FUENTE: Registro UNESCO de 2011, La Nación

    miércoles, 21 de febrero de 2018

    CARTA A LOS POETAS DEL MUNDO POR LA SUPERVIVENCIA EN LA TIERRA .




    Los humanos somos pasajeros del universo, un instante en el tiempo cósmico .Nuestra nave es el planeta TIERRA, azul, única.. No viajamos solos, nos acompañan otras naciones animales y vegetales. Nos necesitamos, nosotros mucho más. Aparecimos cuando ellos ya existían, algunos hace millones de años, nosotros hace muy pocos miles de años. Fuimos los últimos en aparecer en la evolución de las especies y no podemos vivir sin ellos. Sin embargo, a pesar de nuestra evolución, hemos ocupado todos los hábitats  y dañado de manera irreversible todos los ecosistemas terrestres y lo que es aún más grave, la suma de todos ellos, LA BIOSFERA. Como consecuencia, el calentamiento global se acelera, los hielos polares se derriten, ellos son los refrigeradores del planeta. ESTAMOS VIOLANDO TODOS LOS DERECHOS, no solo los Humanos, sino de los seres vivos e inertes que nos dan VIDA. Los POETAS DEL MUNDO, debemos gritar a viva voz a los responsables de la desmedida emisión de dióxido de carbono y otros gases que producen el efecto invernadero ¡ DETENGAN YA ESTA LOCURA FINAL! Invito a la firma de esta proclama, por nosotros, por las especies inocentes, por el desastre climático mundial que estamos produciendo y por la descendencia que nos juzgará
    ANA MARÍA MANCEDA. SAN MARTÍN DE LOS ANDES PATAGONIA ARGENTINA. .

    ***Desde 1973, el 5 de junio de cada año se celebra el Día Mundial del Ambiente que fue establecido por la Asamblea General de Naciones Unidas, en su Resolución (XXVII) del 15 de diciembre de 1972 con la que se dio inicio a la Conferencia de Estocolmo, Suecia, cuyo tema central fue el Ambiente.
    Ese mismo día, la Asamblea General de la ONU aprobó la creación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).




    lunes, 12 de febrero de 2018

    LA MEJOR ESCUELA.. J.A GOYTISOLO

    LA MEJOR ESCUELA

    Desconfía de aquellos que te enseñan
    listas de nombres
    fórmulas
    y fechas
    y que siempre repiten modelos de cultura
    que son la triste herencia que aborreces.

    No aprendas sólo cosas
    piensa en ellas
    y construye a tu antojo situaciones e imágenes
    que rompan la barrera que aseguran existe
    entre la realidad y la utopía:

    vive en un mundo cóncavo y vacío
    juzga cómo sería una selva quemada
    detén el oleaje en las rompientes
    tiñe de rojo el mar
    sigue a unas paralelas hasta que te devuelvan
    al punto de partida
    coloca el horizonte en vertical
    haz aullar a un desierto
    familiarízate con la locura.
    Después sal a la calle y observa:
    es la mejor escuela de tu vida.

    J.A. Goytisolo